Muchas veces escuchamos la frase “cada embarazo es diferente” o “cada embarazo es un mundo” pero después de 3 embarazos puedo decir que cada uno fue diferente y único.

Mi primer embarazo, fue corto en relación a los otros 2, sólo duró 33 semanas, por que a Valen no le estaba llegando oxígeno, así que de un momento al otro lo hicieron. Pero sin embargo fue en el que me sentí mejor, tuve nauseas pero, sólo  hasta los 5 meses… y me sentía y veía físicamente muy bien… al menos yo me sentía así, con mi pancita!!

Mi segundo embarazo fue muy distinto, tenia un bebe de casi 2 años conmigo, que por suerte era un sol y facilitó mucho las cosas, no tuve ninguna complicación en mi segundo embarazo, excepto por las náuseas y vómitos continuos que sólo se iban con medicación durante toooodo el embarazo, durante los 9 meses y los dolores de cintura a medida que pasaban los meses y crecía la panza. Con este embarazo llegamos a las 40 semanas y seguía sin pasar nada, estábamos intentando lograr que sea parto natural y  mi fecha limite era el 17 de julio, pero la madrugada del 13 de julio empecé con contracciones que no eran dolorosas pero sabía que estaban ahí porque se me ponía toda la panza dura y venían cada 5 minutos, pero no dolían nada. hable con la partera y me dijo que vaya a verla, esperamos a mi suegra para que se quede con Valen y nos fuimos al sanatorio, me hicieron un monitoreo y tacto las contracciones estaban ahi, el bebe no bajaba y yo tenia 1 cm de dilatación… así que no teníamos opción, otra vez sería cesárea, esperamos al doc y a las 12.10 pm nació mi segundo bebé. 

En cambio mi tercer embarazo fue una hermosa sorpresa, mi último hijo tenia 1 año y 3 meses cuando nos enteramos que estaba embarazada de 7 semanas y como estaba terminando con la lactancia de mi 2 hijo aún la falta de regla no era un síntoma confiable. Lo que si sabíamos es sería una cesárea más, la única diferencia es que sería programada.

 En este embarazo fue el más difícil de todos y más molesto físicamente, tuve mucho más sueño y cansancio, pero con 2 niños inquietos y curiosos, no podes descansar de la misma manera;  además sentía puntadas por el estiramiento del útero y dolores de espalda muy fuertes, como si estuviera en el tercer trimestre desde casi el comienzo del embarazo, además de las náuseas, vómitos y acidez continuas de no ser por el medicamento. 

Con este embarazo llegamos a la semana 39 y mi hija nació el 22 de abril del 2019 con 3.945 kg. y su hermano mayor le eligió el nombre… Julieta.